viernes, 21 de octubre de 2016

¿Qué es el arte? Teoría institucional


Rueda de Bicicleta Marcel Duchamp



Cuando visitamos una muestra de arte contemporáneo, si en un rincón de la galería encontramos un balde, un secador y un trapo de piso, la primera reacción ya no es preguntarnos si alguien olvidó retirar esos elementos de limpieza. Pensamos: ¿es una instalación? El malentendido termina en cuanto advertimos una etiqueta (o la ausencia de ella) consignando autor y título de la obra (probablemente “sin título”). Unos pasos más allá protagonizamos la misma comedia ante un matafuegos. Es el desconcierto al que estamos acostumbrados: cualquier cosa puede ser arte. Sin embargo, el gesto de buscar un autor, un título, parece mostrar lo contrario. Para que algo sea arte debe ser reconocido como obra. Qué es arte y qué no lo es –según esta perspectiva– se determina de acuerdo con lo que sostenga “el mundo del arte” en cada contexto. Esta teoría institucionalista acerca de lo que es el arte es aquello contra lo que Arthur Danto escribe en este libro, en busca de una definición del arte que no vacila en llamar “universal”. Esto es, una definición que pueda dar cuenta tanto de una tragedia griega como de la obra de Leonardo o el mingitorio de Duchamp. Danto advierte que el institucionalismo no llega a explicar cuál es la razón para que “el mundo del arte” (curadores, coleccionistas, críticos, artistas) establezca, en cada caso, si estamos o no ante una obra de arte. Esta idea “se asemeja de algún modo a ser nombrado caballero: no todo el mundo puede hacerlo, tiene que ser obra de reyes y reinas (...). Algún rey chiflado podrá otorgar el título de caballero a su propio caballo”, escribe el autor de Después del fin del arte.


Duchamp "Fuente"

Entonces, ¿qué es aquello que hace que una cosa sea arte? Debe tratarse de una condición necesaria en la obra, de una propiedad esencial sin la cual un objeto no puede entenderse o interpretarse como arte. Danto cree haber encontrado una respuesta satisfactoria. Por un lado, señala que el arte no es otra cosa que la historia del arte; al mismo tiempo, esa historia nos dice que el arte es ante todo un “significado encarnado”. Los grandes maestros del Renacimiento comparten con Picasso, Bréton y John Cage el hecho de que tanto unos como otros se dedicaron –de muy distintas maneras– a encarnar significados. Para Danto, el arte no es de ningún modo un “concepto abierto”; por el contrario, es muy cerrado. Y es precisamente ese cierre el que nos obliga a abrir la mente, a reflexionar y modificar nuestro punto de vista; el arte nos invita siempre a descubrir e interpretar significados encarnados en un objeto, una materia (piedra, lienzo, película, cosas tomadas de la vida cotidiana o apenas un fragmento de silencio) que percibimos.




En 1964, Andy Warhol exhibió sus Cajas Brillo en la Stable Gallery. Danto estuvo allí: “Era una de las galerías más bonitas de Nueva York, aunque al entrar uno creía haber cometido un error, pues aquello parecía un almacén de supermercado”, recuerda. Las cajas de Andy eran exactamente iguales a las exhibidas en cualquier góndola, aunque sólo eran iguales visualmente. Las del mercado eran de cartón, Warhol las hizo hacer de madera. Unas contenían en su interior lo que la caja anunciaba, estropajos; las otras estaban vacías. Podrían haber contenido el mismo producto y las cajas de Warhol seguirían provocando el impacto que, de hecho, causaron en el propio Danto. No había forma de hacer visible la diferencia entre las cajas “reales” y la “obra”. Hacer del arte algo indiscernible de lo real es el aporte fundamental que Danto atribuye a Andy Warhol. Es el fin del arte tal y como había sido entendido hasta entonces. Y no se trata de que ya no haya diferencia entre arte y realidad; las diferencias siguen existiendo, pero son invisibles. Las Cajas Brillo de Warhol no significan lo mismo que las cajas en el supermercado: “La explicación de que un significado encarnado es lo que convierte un objeto en una obra de arte sirve tanto para la obra de David como para la de Warhol. De hecho, sirve para todo lo que es arte. Cuando los filósofos supusieron que no existe ninguna propiedad que compartan todas las obras de arte; estaban buscando sólo propiedades visibles. Pero son las propiedades invisibles las que convierten algo en arte”, escribe en “Sueños despiertos”, el primero y más extenso de los textos incluidos en Qué es el arte. Las Cajas Brillo implican para Danto un acontecimiento decisivo, incluso una auténtica revelación del estatus ontológico del arte. La radical (y hasta ridícula) indiferenciación entre arte y realidad en la escultura de Warhol es el punto final de dos mil quinientos años de debates, búsquedas y querellas a propósito del arte entendido como “imitación”.



De arte somos
DOMINGO, 11 DE AGOSTO DE 2013
    Por Mariano Dorr




Warhol y el arte Pop




El arte pop sugiere lo cotidiano, y los artistas pop de Inglaterra y los EE.UU., en efecto, querían representar elementos populares y cotidianos de una manera artística.  Anteriormente, el arte expresionista abstracto  había desterrado los objetos cotidianos de sus imágenes. Ahora, de repente, el cine y estrellas del pop, políticos famosos, coches, señales de tráfico, los paquetes de cigarrillo, latas de cerveza y banderas empezaron a aparecer en el arte, como la gente los conocía de las revistas de moda, supermercados o de la calle” Warhol Jackson

El arte pop es sólo otra dirección artística que existía en gran parte en el marco familiar del arte moderno, y abrió la puerta a un nuevo arte y una nueva concepción del arte.

Warhol generó discusiones en cuanto al papel del artista en una obra. Se lo consideraba artista por solo firmar ciertas obras sin haberlas creado? Recordemos que él dirigia a sus asistentes para luego firmar las obras. Sin embargo, muchas otras obras él si las pintó. La idea era del artista por lo tanto es su obra aunque solo la dirigiese.




Las obras de Warhol eran realmente creadas bajo las instrucciones del artista como se lo haría en una línea de producción de fábrica. Su ideal era crear 4000 obras de arte al día. En realidad solo llegó a crear 2000 en dos años, lo que significaba 3 por día.

El observar sus obras tiene como resultado el poder disfrutar y apreciar las cosas que conforman nuestra vida cotidiana de una manera mas simple, con mucho menos esfuerzo. El  arte tradicional típicamente requiere una  información histórica y un gusto refinado .

Otro tema a discutir fue que Warhol tomó las imagenes que pertenecian a otras personas y de ahi las usó para hacer su serigrafias. Pero al margen de la fama y de la polémica, sigue siendo uno de los artistas más influyentes del siglo XX debido a su revolucionaria obra.



Fuente:

martes, 11 de octubre de 2016

¿Qué es el arte? el renacimiento y el expresionismo


Tanto en la antigüedad como en la edad media, la pintura y la escultura eran consideradas actividades vulgares porque requerían "ensuciarse las manos", eran oficios que estaban al mismo nivel que cualquier otra "manualidad". Solo las "artes liberales" como la retórica o la música tenían algún prestigio dentro de sociedad. Ser artista era lo mismo que ser artesano, y estaba mal visto por aquellos que ejercían alguna disciplina teórica como la filosofía. Por eso no existían mayores preocupaciones por cuestiones estéticas. Pero a partir del renacimiento el concepto de arte, su función y su valor cambiaron rotundamente. 

El arte dejó de ser mera imitación y pasó a ser un modo creación y de expresión humano, y por lo tanto diferente de la artesanía. También cambió el estatus del artista, que dejó de ser un trabajador manual para convertirse en un "genio creador". 

La aristocracia comenzó a contratar a los mejores pintores para que los retratasen, y los artistas empezaron a recorrer las ciudades vendiendo sus obras y enseñando novedosas técnicas. El cuerpo humano era uno de los grandes temas del renacimiento, de ahí la importancia que le daban al retrato. Una de las obras más representativas de la época es la Mona Lisa, de Leonardo Da Vinci (1452-1519)




"Una sonrisa juega alrededor de la boca y los ojos, pero, ¿es burlona o melancólica? La joven parece mirar al espectador, pero también al mismo tiempo mira a lo lejos, o hacia su interior. El peculiar efecto queda acentuado por el paisaje onírico del fondo, donde además el artista ha dejado mucho más bajo el horizonte de la izquierda que el de la derecha. Tampoco las dos mitades de la cara son del todo iguales. Lo turbador de estos aspectos se contrapone con la tranquila armonía de las manos maravillosamente modeladas" http://www.biografiasyvidas.com/monografia/leonardo/gioconda.htm


El expresionismo

A partir de siglo XIX el expresionismo sostuvo que la esencia del arte era la expresión de emociones. La misión del artista por lo tanto, no es copiar, sino expresar, sacar a la luz lo que el artista lleva en su interior.

La genialidad del artista reside en primer lugar en haber encontrado un medio expresivo para expresar sus propios sentimientos. Pero al mismo tiempo es capaz de hacer que cualquier hombre, al contemplar la obra, se sienta identificado. De este modo el artista expresa lo que todos sentimos, pero que nadie puede expresar. Es por eso que Dewey dice: "todos nos volvamos artistas al contemplar una obra". 

La obra de arte, como la entienden los expresionistas, no solo debe limitarse a la belleza, la obra debe mostrar al hombre tal cual es, con sus defectos y  miserias. De esta manera se produce una gran ambigüedad en quien contempla la obra, porque por un lado lo emociona, despierta en él ciertos sentimientos, se siente comprendido por un personaje, o acompañado por una melodía.  Sin embargo, la persona que es interpelada por la obra de arte se maravilla con ella, le agrada, la considera bella, aunque su contenido sea horroroso. ¿Cómo puede lo feo gustarnos?.

Según Sábato, el arte tiene la capacidad de volver estas vivencias trágicas en algo bello. Llama la atención de este hecho en su novela Sobre Héroes y Tumbas. Allí explica que todas las obras de artes grandes, las más bellas, aquellas con las cuales nos regocijamos, han tenido su origen en la oscuridad, en la desesperación, en los sufrimientos más terribles. Pero como el fuego, la obra de arte consume los sufrimientos de toda una vida  para resplandecer en un momento fugaz, bellamente. Es así que el dolor puede convertirse en belleza, al desnudar el alma humana y plasmarla en un papel, en lienzo, o en una melodía.




Un gran representante del expresionismo es Edward Munch. En su famosa obra "el Grito" logra expresar la angustia y la desesperación existencial. El estado anímico del artista queda reflejado en estas líneas, que Munch escribe en su diario hacia 1892:

Paseaba por un sendero con dos amigos - el sol se puso - de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio - sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad - mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.




"El hombre ausente pero todo entero en los girasoles de Vincent van Gogh (1853-1890). Los girasoles han sido cortados de la planta y parecen vivos como si estuvieran aún en ella. Pero van camino hacia la muerte. Los tallos se curvan y luchan por mantenerse erguidos, firmes. Es la misma lucha entre la vida y la muerte que pueden experimentar los humanos. El mayor enigma de los famosos girasoles de Van Gogh está, precisamente, en apelación a lo humano estando ausente la imagen del hombre. Podríamos decir entonces, parafraseando a Cézanne, el hombre ausente, pero por completo en los girasoles de Van Gogh" Elena Oliveras





Campo de Trigo  con Cuervos, la última obra de Vicent Van Gogh

En primer plano contemplamos el punto de unión de los tres caminos que parten hacia diferentes direcciones; entre ellos, limitados con una línea verde que corresponde con las hierbas y la maleza, hallamos los campos de trigo en todo su esplendor, iluminados por la luz nocturna que tanto atrajo a Vincent durante toda su vida. Casi la mitad superior de la tela está ocupada por un cielo oscuro, excepto dos manchas arremolinadas que se aclaran ligeramente. Los cuervos revoletean por el trigal, obtenidos con trazos negros que acentúan su esquematismo. La factura rápida y empastada ocupa toda la superficie del lienzo, poniendo de manifiesto todo su más extremo sentimiento. El propio Vincent admitió que quería expresar tristeza y una extremada soledad cuando realizó este trabajo, transcurriendo unos delicados momentos por la dramática situación que atraviesa su hermano Theo y de la que él se siente responsable. Es ésta la razón por la que numerosos especialistas consideran a este lienzo como una especie de testamento pictórico, anticipando su trágico destino que pronto tendría lugar. El 27 de julio de 1890 Van Gogh sale por la tarde al campo que refleja en su esplendor en todos estos cuadros y se dispara un tiro. http://www.artehistoria.com/v2/obras/6045.htm

¿Qué es el arte? El realismo

Ron Mueck


En la antigüedad, y hasta el Renacimiento, el arte significaba destreza, como dice el escritor francés Paul Valéry, “La palabra ARTE primeramente significó manera de hacer”. 

En Grecia y Roma, en la Edad Media y en el Renacimiento, arte y artesanía no estaban diferenciados: ambos eran parte de la capacidad del ser humano para crear objetos. Sólo en la Modernidad adquiere autonomía la concepción del arte como un modo creación y de expresión humano, y por lo tanto diferente de la artesanía.

En las primeras definiciones de arte  se dividieron aquellas que requerían esfuerzo mental solamente (liberales) y las que exigían un esfuerzo físico (vulgares). Pintura y escultura eran vulgares, e infinitamente inferiores que las liberales. 

El término Bellas Artes se comenzó a utilizar en el siglo XVIII. Charles Batteaux indicó cinco: pintura, escultura, música, poesía y danza, y luego incorporó la arquitectura y la elocuencia. Esta lista fue modificada a lo largo de los últimos siglos de la historia moderna, perdiendo la elocuencia pero agregando al cine y a la fotografía. Incluso se dice que el noveno arte es la historieta, aunque algunos autores la toman como un puente entre el cine y la pintura. ¿Qué sucede entonces con la televisión, la moda, la publicidad, o con el arte callejero como los grafitis?



¿Esto es arte?
¿Qué diferencia hay entre el arte y la artesanía?
¿Quién dice lo que es y lo que no es arte?


Platón comprendía el arte como mímesis  (=imitación). Según Platón primero está la esencia, que es el objeto ideal, eterno e inmutable. Luego está el objeto físico, que es defectuoso y menos real que su esencia. Para Platón el objeto es una imitación o copia de la esencia. Por último está la representación artística del objeto, doblemente defectuosa, porque es una "copia de la copia" (solo la esencia es original) 

Durante más de dos milenios la teoría mimética ejerció la hegemonía. La función del artista durante todo este tiempo era la de mero imitador de la realidad. El artista crea pero su creación no es original sino una copia de lo ya existente. 

La teoría Platónica ha sufrido duras críticas a partir de la modernidad, sin embargo sigue estando presente en algunos movimientos artísticos como el hiperrealismo. 




Estas obras pertenecen a Hugo Laurencena, un pintor argentino naturalizado mexicano dedicado principalmente al hiperrealismo.






Ron Mueck es un escultor australiano que se destacó por su capacidad de reproducir "perfectamente" el cuerpo humano.



Algunos artistas que han refutado la teoría platónica del arte: 

"El arte no reproduce aquello que es visible sino que hace visible aquello que no siempre lo es" Paul Klee

"El arte es la mentira que nos permite comprender la verdad." Pablo Picasso



"No pinte demasiado copiando la naturaleza. El arte es una abstracción, extraiga de la naturaleza soñando frente a ella y piense más en la creación" Paul Gauguin 







viernes, 7 de octubre de 2016

Messi, ese "gran artista"




En la vida cotidiana las personas opinan sobre una novela o una película, dicen si tal comedia es divertida o aburrida, frívola o conmovedora. Si escuchan una canción la disfrutan, la comparan , la califican de acuerdo a sus gustos, si ven un paisaje se maravillan y toman fotografías. Son capaces de discutir horas sobre su serie favorita, ordenan según sus gustos a los mejores actores. O simplemente discuten sobre sobre su belleza, sus looks, sus peinados, etc.


Las sensaciones que las diferentes cosas nos provocan también son dignas de la filosofía. Cuando esta se ocupa de la cuestión de gustos, y entran en juego los conceptos de belleza, fealdad, o arte, entra en el campo de "la estética"

La etimología nos informa que “estético” procede del griego aistetikos que a su vez viene de ahisthesis (sensación, sensibilidad). Por lo cual la estética vendría a ser la reflexión filosófica sobre el modo en que las personas perciben un objeto y las sensaciones que este produce. Por eso Heidegger ha definido la estética como "el saber acerca del comportamiento humano sensible relativo a las sensaciones y los sentimientos".

Ahora bien, ¿Puede un deporte como el fútbol ser apreciado estéticamente? ¿puede un gol ser considerado una obra de arte? ¿Es Messi un artista?


Está claro que el fútbol es un deporte, una competencia, y que lo que más importa son los resultados, pero además hay cuestiones “estéticas” que todo hincha tienen en cuenta: desde los colores de la camiseta, la belleza del estadio, la historia del club, los ídolos, y hasta el “estilo de juego”.

Los hinchas de Boca por ejemplo, hacen gala de un estilo aguerrido, capaces de ir al frente o aguantar un resultado, están orgullosos de haber logrado triunfos importantísimos sobre la hora o en definición por penales. Los hinchas de River, en cambio, son más exigentes con su equipo. Su lema es “ganar, gustar y golear”. El paladar exquisito de los hinchas de River los puede llevar a silbar al equipo incluso obteniendo la victoria.

Otra rivalidad de estilos pudo apreciarse en Europa hace unos años con el Barcelona de Pep Guardiola y el Madrid de Mouriño. Uno ultraofensivo y el otro ultradefensivo. Dos estilos de juego totalmente distintos al servicio de dos clubes antagónicos: el Madrid, famoso por comprar los jugadores más caros y armar un equipo de estrellas, y el Barcelona, un club que ha formado jugadores de la “cantera”. 

Además los jugadores de estos equipos también tienen un estilo que coincide con los valores del club. Por un lado Cristiano Ronaldo, un jugador completo, de un físico privilegiado, habilidoso, fanfarrón e individualista; por el otro lado Messi, un jugador pequeño, con algunos problemas de crecimiento, al que apodaron "la pulga”. Muy habilidoso con el balón, humilde, sencillo, y de un gran entendimiento del juego colectivo.

Los hinchas del Barza y los hinchas del Madrid no solo pertenecen a una institución. Son “simpatizantes”, gustan por un club; por su historia, sus colores, sus ídolos y hasta el carácter del equipo. 

Las preguntas que nos planteamos son: ¿Se puede observar un partido de fútbol  como quien contempla una obra artística? ¿No hay acaso distintos “estilos de juego"? ¿No se llevan adelante técnicas y tácticas que tienen más que ver con el "gusto" o la "belleza",de juego que con la efectividad? ¿Por qué no podría ser Messi considerado un artista? ¿No hace acaso con la pelota lo mismo que un músico con su instrumento, o un pintor con su pincel? ¿Quién no ha apreciado sus goles como si fueran pequeñas y efímeras obras de arte?

Para seguir pensando les dejamos dos videos, uno es un relato de Hernan Casciari llamado "Messi es un perro" y el otro un corto basado en el cuento de Fontanarrosa "el viejo y el árbol"


Messi es un perro
-Hernan Casciari-





El Viejo y el Arbol
-Fontanarrosa-






viernes, 30 de septiembre de 2016

¿Qué es la libertad? Recopilación frases filosóficas

Sartre

“EL hombre está condenado a ser libre”

El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace." 

“El cobarde se hace cobarde, el héroe se hace héroe, hay siempre para el cobarde una posibilidad de no ser más cobarde, y para el héroe de dejar de ser héroe.” 


Rousseau


“EL hombre nace libre pero en todos lados lo veo encadenado” 

“Los frutos son de todos, la tierra no es de nadie” 

“El primero que habiendo cercado un terreno, se le ocurrió decir esto es mío, y encontró gentes lo bastante simples como para creerlo, ese fue el verdadero fundador de la sociedad” 

“EL impulso exclusivo del apetito es esclavitud y la obediencia a la ley que uno se ha prescrito es libertad” 


Kant
“La ilustración es la salida del hombre de su autoculpable minoría de edad. La minoría de edad significa la incapacidad de servirse de su propio entendimiento, sin la guía de otro“. 

“La pereza y la cobardía son las causas de que una gran parte de los hombres permanezca, gustosamente, en minoría de edad” 

“La pereza y la cobardía son las causas de que una gran parte de los hombres permanezca, gustosamente, en minoría de edad a lo largo de la vida, a pesar de que hace ya tiempo la naturaleza los liberó de dirección ajena” 


"obra de modo tal que puedas querer que la norma de tu acción se convierta en ley universal".



Nietzsche



“Se le dan órdenes al que no sabe obedecerse a sí mismo. Así es la índole de los vivientes (…) Mandar es más difícil que obedecer.” 

«Uno es verdaderamente libre cuando deja de sentir vergüenza de sí mismo.» 

“¿Quién quiere aún gobernar? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado molestas. ¡Ningún pastor y un solo rebaño! Todos quieren lo mismo, todos son iguales: quien tiene sentimientos distintos marcha voluntariamente al manicomio.” eso a Zaratustra! Tus ojos deben anunciarme con claridad:¿libre para qué? 

La voz del rebaño continuará resonando dentro de ti. Y cuando digas «yo ya no tengo la misma conciencia que vosotros», eso será un lamento y un dolor (…) ¿Libre te llamas a ti mismo? Quiero oír tu pensamiento dominante, y no que has escapado de un yugo. ¿Libre de qué? ¡Qué importa eso a Zaratustra! Tus ojos deben anunciarme con claridad:¿libre para qué? 



“Con el pecho levantado, y semejante a quienes están aspirando aire: así estaba él, el sublime, y callaba: Guarnecido de feas verdades, su botín de caza, y con muchos vestidos desgarrados; también pendían de él muchas espinas - pero no vi ninguna rosa” a! Tus ojos deben anunciarme con claridad: ¿libre para qué?


Karl Marx




“Los filósofos simplemente han interpretado el mundo de modos distintos, ahora se trata de cambiarlo.”

“El reino de la libertad solo empieza allí donde termina el trabajo impuesto por la necesidad y por la coacción de los fines externos”

"El obrero se siente obrando libremente en sus funciones animales, en el comer, beber y engendrar (…) en cambio en sus funciones humanas se siente como un animal”. 

“El trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí [como en su propio hogar], fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí.

"El proletariado no tienen nada que perder, excepto sus cadenas. Tiene un mundo que ganar. Proletarios del mundo entero uníos"


viernes, 23 de septiembre de 2016

Hector y las Termitas

Para empezar a entender de qué se trata la ética y qué condiciones son necesarias para actuar eticamente presentamos un fragmento de Ética para Amador, un libro que el filósofo español Fernando Savater escribió para su hijo.





"Voy a contarte un caso dramático. Ya conoces a las termitas, esas hormigas blancas que en África levantan impresionantes hormigueros de varios metros de alto y duros como la piedra. Dado que el cuerpo de las termitas es blando, por carecer de la coraza gelatinosa que protege a los otros insectos, el hormiguero les sirve de caparazón colectivo contra ciertas hormigas enemigas, mejor armadas que ellas. Pero a veces uno de esos hormigueros se derrumba, por culpa de una riada o de un elefante (a los elefantes les gusta rascarse los flancos contra los termiteros, qué le vamos a hacer). En seguida, las termitas-obrero se ponen a trabajar para reconstruir su dañada fortaleza, a toda prisa. Y las grandes hormigas enemigas se lanzan al asalto. Las termitas-soldado salen a defender a su tribu e intentan detener a las enemigas. Como ni por el tamaño ni por armamento pueden competir con ellas, se cuelgan de los asaltantes intentando frenar todo lo posible su marcha, mientras las feroces mandíbulas de sus asaltantes las van despedazando. Las obreras trabajan con toda celeridad y se ocupan de cerrar otra vez el termitero derruido… pero lo cierran dejando fuera a las pobres y heroicas termitas-soldado, que sacrifican sus vidas por la seguridad de las demás. ¿No merecen acaso una medalla, por lo menos? ¿No es justo decir que son valientes?


Cambio de escenario, pero no de tema. En la Ilíada, Homero cuenta la historia de Héctor, el mejor guerrero de Troya, que espera a pie firme fuera de las murallas de su ciudad a Aquiles, el enfurecido campeón de los aqueos, aun sabiendo que éste es más fuerte que él y que probablemente va a matarle. Lo hace por cumplir su deber, que consiste en defender a su familia y a sus conciudadanos del terrible asaltante. Nadie duda de que Héctor es un héroe, un auténtico valiente. Pero ¿es Héctor heroico y valiente del mismo modo que las termita-soldado, cuya gesta millones de veces repetida ningún Homero se ha molestado en cantar? ¿No hace Héctor, a fin de cuentas, lo mismo que cualquiera de las termitas anónimas? ¿Por qué nos parece su valor más auténtico y más difícil que el de los insectos? ¿Cuál es la diferencia entre un caso y el otro?

Sencillamente, la diferencia estriba en que las termitas-soldado luchan y muere porque tienen que hacerlo, sin poderlo remediar (como la araña que se come a la mosca). Héctor, en cambio, sale a enfrentarse con Aquiles porquequiere. Las termitas-soldado no pueden desertar, ni rebelarse, ni remolonear para que otras vayan en su lugar: están programadas necesariamente por la naturaleza para cumplir su heroica misión. El caso de Héctor es distinto. Podría decir que está enfermo o que no le da la gana enfrentarse a alguien más fuerte que él. Quizá sus conciudadanos le llamasen cobarde y le tuviesen por un caradura o quizá le preguntasen qué otro plan se le ocurre para frenar a Aquiles pero es indudable que tiene la posibilidad de negarse a ser héroe. Por mucha presión que los demás ejerzan sobre él, siempre podría escaparse de lo que se supone que debe hacer: no está programado para ser héroe, ningún hombre lo está. De ahí que tenga mérito su gesto y que Homero cuente su historia con épica emoción. A diferencia de la termitas, decimos que Héctor es libre y por eso admiramos su valor.

En resumen: a diferencia de otros seres, vivos o inanimados, los hombres podemos inventar y elegir en parte nuestra forma de vida. Podemos optar por lo que nos parece bueno, es decir, conveniente para nosotros, frente a lo que nos parece malo e inconveniente. Y como podemos inventar y elegir, podemos equivocarnos, que es algo que a los castores, las abejas y las termitas no suele pasarles. De modo que parece prudente fijarnos bien en lo que hacemos y procurar adquirir un cierto saber vivir que nos permita acertar. A ese saber vivir, o arte de vivir si se prefiere, es a lo que llamamos ética."


Fernando Savater, Ética para Amador

El existencialismo es un humanismo


Sartre (1905- 1980) fue un filósofo y escritor francés que supo captar la atención de su época. Se convirtió en un intelectual reconocido más allá del ámbito académico. Se lo podía ver en los cafés de París, con sus amigos, daba entrevistas en televisión, participó de la revuelta estudiantil conocida como el mayo del 68 y fundó una revista llamada “tiempos modernos”. Sus opiniones sobre los temas del momento siempre tenían gran repercusión, como  las críticas que realizaba a Francia por los crímenes cometidos durante la guerra de la independencia argelina. Sartre siempre defendió la independencia de la colonia francesa, aunque esto le valiera la enemistad de muchos compatriotas.
En 1964 ganó el premio nobel de literatura, pero lo rechazó, argumentando que escribía por su compromiso político y no por los honores de la academia. Formó pareja con la filósofa feminista Simóne de Beauvoir, y juntos escandalizaron a la sociedad con una relación abierta, sin ataduras.
De todas las polémicas que enfrentó una de las más duras fue con el marximo, que lo acusaba de individualista y burgués, y con el cristianismo, que debido a su ateísmo y sus conductas liberales lo acusaban de inmoral. Pero Sartre, que se reconocía marxista, y que tenía un gran compromiso social, brindó una famosa conferencia, a público abierto para defenderse de estas críticas. A continuación algunos fragmentos de la misma.

El existencialismo es un humanismo 
-Selección de fragmentos-

Consideremos un objeto fabricado, por ejemplo un libro o un cortapapel. Este objeto ha sido fabricado por un artesano que se ha inspirado en un concepto; se ha referido al concepto de cortapapel, e igualmente a una técnica de producción previa que forma parte del concepto, y que en el fondo es una receta. Así, el cortapapel es a la vez un objeto que se produce de cierta manera y que, por otra parte, tiene una utilidad definida, y no se puede suponer un hombre que produjera un cortapapel sin saber para qué va a servir ese objeto. Diríamos entonces que en el caso del cortapapel, la esencia es decir, el conjunto de recetas y de cualidades que permiten producirlo y definirlo precede a la existencia; y así está determinada la presencia frente a mí de tal o cual cortapapel, de tal o cual libro. Tenemos aquí, pues, una visión técnica del mundo, en la cual se puede decir que la producción precede a la existencia.
Al concebir un Dios creador, este Dios se asimila la mayoría de las veces a un artesano superior; y cualquiera que sea la doctrina que consideremos, trátese de una doctrina como la de Descartes o como la de Leibniz, admitimos siempre que la voluntad sigue más o menos al entendimiento, o por lo menos lo acompaña, y que Dios, cuando crea, sabe con precisión lo que crea. Así el concepto de hombre, en el espíritu de Dios, es asimilable al concepto de cortapapel en el espíritu del industrial; y Dios produce al hombre siguiendo técnicas y una concepción, exactamente como el artesano fabrica un cortapapel siguiendo una definición y una técnica (…) Esta idea la encontramos un poco en todas partes: la encontramos en Diderot, en Voltaire y aun en Kant. El hombre es poseedor de una naturaleza humana; esta naturaleza humana, que es el concepto humano, se encuentra en todos los hombres, lo que significa que cada hombre es un ejemplo particular de un concepto universal, el hombre; en Kant resulta de esta universalidad que tanto el hombre de los bosques, el hombre de la naturaleza, como el burgués, están sujetos a la misma definición y poseen las mismas cualidades básicas. Así pues, aquí también la esencia del hombre precede a esa existencia histórica que encontramos en la naturaleza.

El existencialismo ateo que yo represento es más coherente. Declara que si Dios no existe, hay por lo menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto, y que este ser es el hombre, o como dice Heidegger, la realidad humana. ¿Qué significa aquí que la existencia precede a la esencia? Significa que el hombre empieza por existir, se encuentra, surge en el mundo, y que después se define. El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada. Sólo será después, y será tal como se haya hecho. Así, pues, no hay naturaleza humana, porque no hay Dios para concebirla.
El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace.
Cuando decimos que el hombre se elige, entendemos que cada uno de nosotros se elige, pero también queremos decir con esto que, al elegirse, elige a todos los hombres. En efecto, no hay ninguno de nuestros actos que, al crear al hombre que queremos ser, no cree al mismo tiempo una imagen del hombre tal como consideramos que debe ser.
El existencialista suele declarar que el hombre es angustia. Esto significa que el hombre que se compromete y que se da cuenta de que es no sólo el que elige ser, sino también un legislador, que elige al mismo tiempo que a sí mismo a la humanidad entera, no puede escapar al sentimiento de su total y profunda responsabilidad.
Todo ocurre como si, para todo hombre, toda la humanidad tuviera los ojos fijos en lo que hace y se ajustara a lo que hace. Y cada hombre debe decirse: ¿soy yo quien tiene derecho de obrar de tal manera que la humanidad se ajuste a mis actos?

Dostoievsky escribe: "Si Dios no existiera, todo estaría permitido". Este es el [27] punto de partida del existencialismo. En efecto, todo está permitido si Dios no existe y, en consecuencia, el hombre está abandonado, porque no encuentra ni en sí ni fuera de sí una posibilidad de aferrarse. No encuentra ante todo excusas. Si, en efecto, la existencia precede a la esencia, no se podrá jamás explicar la referencia a una naturaleza humana dada y fija; dicho de otro modo, no hay determinismo, el hombre es libre, el hombre es libertad.

Si, por otra parte, Dios no existe, no encontramos frente a nosotros valores u órdenes que legitimen nuestra conducta. Así, no tenemos ni detrás ni delante de nosotros, en el dominio luminoso de los valores, justificaciones o excusas. Estamos solos, sin excusas. Es lo que expresaré diciendo que el hombre está condenado a ser libre. Condenado, porque no se ha creado a sí mismo, y sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace.

De acuerdo con esto, podemos comprender por qué nuestra doctrina horroriza a algunas personas. Porque a menudo no tienen más que una forma de soportar su miseria, y es pensar así: "Las circunstancias han estado contra mí; yo valía mucho más de lo que he sido; evidentemente no he tenido un gran amor, o una gran amistad, pero es porque no he encontrado ni un hombre ni una mujer que fueran dignos; no he escrito buenos libros porque no he tenido tiempo para hacerlos; no he tenido hijos a quienes dedicarme, porque no he encontrado al hombre con el que podría haber realizado mi vida.

En el fondo es esto lo que la gente quiere pensar: si se nace cobarde, se está perfectamente tranquilo, no hay nada que hacer, se será cobarde toda la vida, hágase lo que se haga; si se nace héroe, también se estará perfectamente tranquilo, se será héroe toda la vida, se beberá como héroe, se comerá como héroe. Lo que dice el existencialista es que el cobarde se hace cobarde, el héroe se hace héroe; hay siempre para el cobarde una posibilidad de no ser más cobarde y para el héroe de dejar de ser héroe.

Se puede juzgar, porque, como he dicho, se elige frente a los otros, y uno se elige a sí frente a los otros. Ante todo se puede juzgar (y éste no es un juicio de valor, sino un juicio lógico) que ciertas elecciones están fundadas en el error y otras en la verdad. Se puede juzgar a un hombre diciendo que es de mala fe. Si hemos definido la situación del hombre como una elección libre, sin excusas y sin ayuda, todo hombre que se refugia detrás de la excusa de sus pasiones, todo hombre que inventa un determinismo, es un hombre de mala fe.

La mala fe es evidentemente una mentira, porque disimula la total libertad del compromiso. En el mismo plano, diré que hay también una mala fe si elijo declarar que ciertos valores existen antes que yo; estoy en contradicción conmigo mismo si, a la vez, los quiero y declaro que se me imponen.

Queremos la libertad por la libertad y a través de cada circunstancia particular. Y al querer la libertad descubrimos que depende enteramente de la libertad de los otros, y que la libertad de los otros depende de la nuestra. Ciertamente la libertad, como definición del hombre, no depende de los demás, pero en cuanto hay compromiso, estoy obligado a querer, al mismo tiempo que mi libertad, la libertad de los otros; no puedo tomar mi libertad como fin si no tomo igualmente la de los otros como fin.

En consecuencia, cuando en el plano de la autenticidad total, he reconocido que el hombre es un ser en el cual la esencia está precedida por la existencia, que es un ser libre que no puede, en circunstancias diversas, sino querer su libertad, he reconocido al mismo tiempo que no puedo menos de querer la libertad de los otros. Así, en nombre de esta voluntad de libertad, implicada por la libertad misma, puedo formar juicios sobre los que tratan de ocultar la total gratuidad de su existencia, y su total libertad. A los que se oculten su libertad total por espíritu de seriedad o por excusas deterministas, los llamaré cobardes; a los que traten de mostrar que su existencia era necesaria, cuando es la contingencia misma de la aparición del hombre sobre la tierra, los llamaré inmundos. Pero cobardes o inmundos no pueden ser juzgados más que en el plano de la estricta autenticidad. Así, aunque el contenido de la moral sea variable, cierta forma de esta moral es universal.


jueves, 1 de septiembre de 2016

Sartre y la libertad



Si Dios no existe, ¿todo está permitido?



La filosofía contemporánea había suprimido la idea de Dios, y con ello toda verdad, todo esencialismo. En este contexto surge el existencialismo, una corriente filosófica  que toma a la existencia humana como punto de partida. Uno de sus mayores representantes, Jean-Paul Sartre, definió al existencialismo como un humanismo, y propuso una ética basada en la libertad y la responsabilidad.


"La existencia precede a la esencia", sentencia Sartre. ¿Pero qué significa esto? Significa que el hombre carece de una esencia previa que determine o condicione de antemano su existencia:

"El hombre primero existe, se encuentra, surge en el mundo y después se define (...) sólo será después, y será lo que se haya hecho a sí mismo".

Rehusar esta condición es evadir el ejercicio de nuestra libertad, no reconocer que somos nosotros los que nos construimos, con cada una de nuestras elecciones. Por eso dice Sartre que el hombre está "condenado a ser libre", porque no puede huir de su libertad; siempre está obligado a elegir.

De esta manera, decir "es la vida que nos tocó", o "yo soy así, no tengo remedio", o justificar con "Dios lo quiso", "así es el destino" etc., serian  formas de no  hacernos responsables de nuestras elecciones. Y eso es lo que Sartre llama "mala fe"; buscar excusas y negar nuestra responsabilidad. La libertad, por lo tanto, conlleva una responsabilidad.

Si Dios está muerto, como decía Nietzsche, no por eso todo está permitido. El hombre lo crea todo, incluso su propia moral. Para el existencialista actuar moralmente no significa responder a cierto valor determinado. Si entre lo que hago y lo que pienso hay coherencia, la acción es moral, porque se da en ello cierta sinceridad, cierto compromiso. Ser moral, por lo tanto, es ser auténtico.

Esta postura ética que muchos criticaron por burguesa e individualista, estaba unida a una concepción política. Sartre aclara que cuando elegimos no solo nos elegimos, sino que elegimos a la humanidad entera. Si me adhiero por ejemplo, a un sindicato socialista, afirmo con este acto la conveniencia universal de adherir al socialismo. Así, con cada una de nuestras acciones mostramos nuestro proyecto de hombre:

 "Todo ocurre como si, para todo hombre, toda la humanidad tuviera los ojos fijos en lo que hace".

Por lo tanto la filosofía existencialista sartreana es extremadamente ética a pesar ser atea. No se precisa creer en Dios o adherir a una religión para establecer qué es lo que está bien o que es lo que está mal. Sartre nos invita  a tomar decisiones cocientes y responsables, nos hace tomar conciencia de nuestra libertad para formarnos, para ser pero no "como somos", sino como "nos hacemos". Por eso sostiene Sartre:

"El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere (...) el hombre no es otra cosa que lo que él se hace"


A continuación algunas frases de “El existencialismo es u  humanismo”:


"El existencialismo ateo que yo represento es más coherente. Declara que si Dios no existe, hay por lo menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto, y que este ser es el hombre”

"Cuando decimos que el hombre se elige, entendemos que cada uno de nosotros se elige, pero también queremos decir con esto que, al elegirse, elige a todos los hombres. En efecto, no hay ninguno de nuestros actos que, al crear al hombre que queremos ser, no cree al mismo tiempo una imagen del hombre tal como consideramos que debe ser."

“El existencialista suele declarar que el hombre es angustia. Esto significa que el hombre que se compromete y que se da cuenta de que es no sólo el que elige ser, sino también un legislador, que elige al mismo tiempo que a sí mismo a la humanidad entera, no puede escapar al sentimiento de su total y profunda responsabilidad."

"El cobarde se hace cobarde, el héroe se hace héroe; hay siempre para el cobarde una posibilidad de no ser más cobarde y para el héroe de dejar de ser héroe."

“Cada hombre debe decirse: ¿soy yo quien tiene derecho de obrar de tal manera que la humanidad se ajuste a mis actos?"

J.P. Sartre; El existencialismo es un humanismo